Ya llego el abuelo… y ya se fue.

Era algo muy especial para mi, esperar con ansias la llegada de mi abuelo, desde los días previos a su llegada, mientras yo a las justas llegaba al mostrador del teléfono donde mi papá se sentaba y hablaba alegremente con mis tíos de lima, uno a uno iban desapareciendo los rines comprados por mi padre y como…